RETIRO DE SANACIÓN INTERIOR

Somos hijos de Dios. Nuestro Padre se compadece del que sufre. Por eso envió a su hijo: Nuestro Salvador Jesucristo, Señor del universo, de la historia universal y personal. Es Dios con nosotros, está en nuestras alegrías y nuestros sufrimientos. Él es capaz de sanar nuestro cuerpo y nuestra alma con su amor.

INTRODUCCIÓN

Scroll al inicio